domingo, 20 de julio de 2008

Qué peor que estar resfriada en invierno, donde además de sentirte pal gato, el clima te acompaña con una agradable brisa congelada, y se te hielan las patitas, aunque te pongas calcetines de polar y duermas con la hermana chica.

Más aún, sábado, cuando debería andar por ahi bailando y vacilando con un vaso en la mano :matenme: