jueves, 19 de julio de 2007

Simón.


Este pequeñín de la foto se llama Simón y es el gatito que me regaló mi amiga Romi. La verdad, es que Simón es la abreviación de su nombre, pues el nombre completo es Simonki Bernardo Pedro Chirimoyo (es que cada miembro de la familia quiso ponerle un nombre a su gusto)


Tuve un perro pastor alemán, que estuvo conmigo durante quince años... el 24 de septiembre del año pasado murió, la edad le pasó la cuenta demasiado rápido a mi parecer... pero creo que fue mejor así, ya que no sufrió por un período prolongado, al contrario, fue todo tan rápido. Siempre se nos olvidaba lo viejito que era, pues él seguía siempre activo y alegre.



No me sentía preparada para tener otro perro, asi que opté por poner mis ganas en tener otro gato (ya tenía una gata negra) y me encantaban esos gatos como naranjitos, rubiecitos. Así que un día apareció esta nube de manos de la Romi.



Hoy fue a sus vacunas, junto con la gatita negra. Simón es bastante pasivo, no sale de la casa y es muy cariñoso con todos, aunque es asustadizo. Siempre maúlla mucho cuando lo llevamos en el auto, pero al final, se termina quedando dormido. También se mete en mi cama por las mañanas. La doctora y todos los que van al veterinario se le quedan mirando y siempre lo felicitan por lo bien que se porta.

lunes, 9 de julio de 2007


"¿ Os preguntáis por qué Pitágoras se abstenía de comer carne ? Yo, por mi parte, me pregunto más bien por qué razón y con qué idea ha podido el hombre llevarse por vez primera a la boca la sangre coagulada de una criatura muerta, y cómo ha podido tocar la carne con sus labios: cómo habrá podido poner sobre su mesa cadáveres de animales y llamar comida y alimento a aquellos seres que poco antes mugían o balaban y se movían, vivos. Cómo habrá podido soportar la visión de la masacre, la garganta cortada, la piel arrancada, los miembros despedazados; soportar el horrible olor... ¡ Cómo habrá hecho para no sentir asco en contacto con los parásitos de otros seres, que chupan los humores y los sueros de las heridas... ! Ciertamente, el hombre no se alimenta de los leones y los lobos, de los que se defiende... sino que, al contrario, mata criaturas inocentes, mansas, carentes de aguijones o de garras. Por un pedazo de carne, el hombre las priva del sol, de la luz, de la duración natural de la vida a la que tienen derecho simplemente por haber nacido ".