Creo que él tenía razón. A pesar de que no se caracterize por hacer comentarios coherentes, ni dar opiniones con algo de análisis profundo.
"Te haces la fuerte, pero en realidad..." es difícil tratar de actuar distinto, si llevas 24 años años asi, difícil si te acostumbraste desde chica a no tener a nadie, a recurrir a ti misma, a preguntarte las cosas mil veces y responderte tú sola.
Por eso los llantos escondidos, por eso el sonreír siempre y minimizar las penas que me comen el alma. Yo aprendí desde chiquita que la fragilidad es algo inocente, de niños, demasiado lindo para sobrevivir en este mundo. Aprendí que las cosas te pegan mil veces más fuerte asi (y vaya que dolió)
De todas maneras, como siempre fui atrasada para todas mis cosas, esa fragilidad y esa inocencia que es casi exclusiva propiedad de los niños, la conservé hasta el término de la adolescencia, donde me di el mayor porrazo de mi vida, donde dos personas mayores me enseñaron gratuitamente, cómo puedes marcarle la vida a alguien.
