Nanana. Y la vida pasa. Todo bien. En el ocio de este día sábado que hoy parece domingo, recordé situaciones del pasado.
Increíble como pueden cambiar tantas cosas en un par de meses. Y como la gente va y viene. La vida puede ser mucho más entretenida, mucho más triste, mucho más seria, lo que sea, depende de uno.
Y estoy feliz, a pesar de que faltan muchas cosas que quisiera, a pesar de que aún no cumplo con todo lo que me propongo. Aunque no haya riqueza infinita, ni el hombre soñado me espera en casa todos los días. Aprendí, o mejor dicho, recordé, cuánto bien me hacía una conversación con un amigo, dando vueltas por las calles o tirados en el pasto de un parque.
